LUCHANDO POR LA EDUCACIÓN PÚBLICA
HOY DESPEDIMOS UN GRAN NOMBRE

http://www.franjamorada.org.ar/general/hoy-despedimos-a-un-gran-nombre/
ADIOS PROFESOR SHUBEROFF
El ex rector de la Universidad de Buenos Aires, Oscar Shuberoff, murió hoy en el Hospital Alemán, en el barrio Norte porteño, a los 66 años, tras haber sufrido una afección cardíaca, informó la casa de estudios.
Shuberoff, que estuvo al frente de la UBA por 16 años ininterrumpidamente, murió tras sufrir cuatro paros cardíacos sucesivos, informó el periodista especializado Horacio Finoli en una nota publicada en su portal "Ahora Educación".
Durante sus cuatro mandatos al frente de la institución introdujo varios cambios institucionales y académicos, entre ellos la modificación del Ciclo Básico Común, al que le agregó además de las materias generalistas, las específicas de cada carrera.
Referente del radicalismo en la Universidad de Buenos Aires, cumplió su primer mandato como rector de 1986, tras lo cual fue reelegido tres veces hasta 2002, cuando lo sucedió en el cargo Guillermo Jaim Etcheverry.El comunicado que difundió hoy el recorado de la UBA destaca la gestión de Shuberoff porque en ese período "se creó la Facultad de Ciencias Sociales, con sus cinco carreras y se abrieron distintos centros regionales universitarios, como parte de la política de descentralización y regionalización".
Además, durante el gobierno de Shuberoff, "se creó el Programa de Becas Externas `René Hugo Thalmann` para docentes, y UBATEC, con el objetivo de promover la transferencia y el intercambio tecnológico".
El rector Ruben Hallu y las autoridades de la Universidad de Buenos Aires expresaron hoy a través de un comunicado "su profundo dolor" por el fallecimiento de Shuberoff, quien estuvo al frente de la Universidad tras desempeñarse como profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y decano normalizador de esa unidad académica hasta 1986.
"La comunidad universitaria acompaña a los familiares y amigos de Oscar Shuberoff en este momento de pesar", expresó el Rectorado de la UBA.
Sus restos son velados en la Facultad de Ciencias Económicas, ubicada en la Av. Córdoba 2122 y mañana serán sepultados en el cementerio judío de La Tablada, en la provincia de Buenos Aires.
OSCAR, BOINA BLANCA
Shuberoff nació en Flores el 17 de julio de 1943. Casado en segundas nupcias, su mujer se llama Silvia y tiene tres hijos: Pablo (19), Diego (18) y Analía (17). A fines de 1997 se mudó definitivamente a su quinta en Tortuguitas, que compró hace 23 años y le puso el nombre de "Boina Blanca", en alusión al tradicional símbolo de la militancia de la Unión Cívica Radical, que comenzó a desarrollar en el comité porteño de Formosa 114.
Antes de estudiar la carrera de contador público, estudió dos años Derecho. Optó después por la Facultad de Ciencias Económicas, donde desempeñó una activa militancia estudiantil: entre 1964 y 1966, fue representante del claustro de alumnos en el consejo directivo de la facultad. Corrían los años de la presidencia de Arturo Illia.
OSCAR IRROMPIBLE
Fragmento nota de Pedro Calvo (17/3/2002)
Se hacen llamar "Los Irrompibles" y cuidan de los escraches a Raúl Alfonsín. Son militantes de la Juventud Radical que hacen guardia permanente en el local de Formosa 114, Caballito, por si tienen que salir a contrarrestar actos de repudio al ex presidente.
Apenas se enteran de las marchas contra el ahora senador radical, se suben a un remís y llegan hasta las narices de los vecinos que insultan. Tratan de cantar más fuerte. Y ante el menor amague de violencia, se alejan, no quieren líos.
Alfonsín es uno de los blancos preferidos de la ola antipolítica y su departamento de Santa Fe al 1600, en Barrio Norte, es una parada habitual en las marchas de las asambleas barriales del norte porteño. En un mes le hicieron cuatro escraches y llegó a trompearse con una persona que le gritó "corrupto" y "ladrón".
Por el acoso, Alfonsín le sugirió al presidente Eduardo Duhalde la adopción de medidas de "prevención democrática", que incluya un ordenamiento del derecho de reunión y la sanción efectiva de los delitos contra las personas y la propiedad. En el Congreso se habla además de sancionar una "Ley Escudo", que proteja a los políticos de las agresiones callejeras."No soportamos que le griten ''chorro'' a un tipo que, aun con sus errores políticos, fue indiscutiblemente honesto. Alfonso no puede estar en la misma bolsa que María Julia Alsogaray y que Guillermo Suárez Mason. Lo nuestro es como un acto reflejo", explica Leandro, uno de los "irrompibles".
El grupo está conformado por adolescentes, que entraron a la política por la puerta de Franja Morada, el brazo estudiantil del radicalismo.
El rector Shuberoff dijo que "haría lo mismo que los chicos para proteger a Alfonsin, si tuviera su edad y no la responsabilidad que hoy me toca".
El comité de Formosa 114 fue abierto en 1982, poco antes del levantamiento de la veda política que dispuso la dictadura y cuando el alfonsinismo se convertía en la fuerza política más dinámica del país. En 1987 llegó a ser el principal local porteño de la llamada Junta Coordinadora Nacional.
El 17 de junio de 1999, cuando volvían de un recital de Los Redonditos de Ricota en Mar del Plata, los militantes se enteraron del accidente que tuvo Alfonsín en Río Negro. Se plantaron frente al hospital Italiano con una bandera que decía: "Con frío o con lluvia, de acá no nos vamos hasta que nos dé la mano". Reparten una carta abierta donde advierten que "no podemos caer en el infantilismo de pretender que gobiernen las cacerolas: hoy es imposible la democracia directa, y mucho más por parte de un pueblo que hasta no hace mucho se manejó dentro de las más pasivas de las democracias delegativas". La amistad que nació entonces todavía perdura.
http://edant.clarin.com/diario/2002/03/17/p-00601.htm
Carta de Oscar Shuberoff al diario La Nación
Buenos Aires, 28 de enero de 2002
Señor Director del Diario La Nación Bartolomé Mitre
S / D
Me dirijo a usted en relación a la nota editorial publicada el 26 de enero pasado bajo el título "Los malos hábitos de la UBA".
Hace unos días, en otro matutino, apareció una nota con información falsa atribuida a declaraciones de mi Vicerrectora que ésta luego desmintió y más tarde volvió a sostener.
Evidentemente el editorialista de La Nación se basó en esta información no corroborada que, por razones que desconozco, parece orientada a inventar "chivos expiatorios" para desviar hacia ellos la justa indignación de la población que reacciona con furor ante un desquicio del que no se siente responsable.
Antes de explicar los hechos reales, aportando la información que hubiera podido resultar de una sencilla averiguación, me permitiré hacer algunas consideraciones imprescindibles.
La Historia asignará, cuando baje la inflamación, las responsabilidades que a cada actor social, gobernante o no, del pasado o del presente argentinos, le corresponda en la creación de las condiciones desgraciadas por las que atraviesa la Nación.
Entonces quedarán claras algunas cuestiones. Quedará claro, por ejemplo, que ni la Universidad Pública, ni sus autoridades, ni el Rector que esto escribe son "acólitos" de ninguna administración. Estamos sí al servicio de la Nación y de sus intereses permanentes, en la interpretación que de ellos hace el Congreso de la Nación.
Quedará claro que quizás uno de los más importantes errores cometidos por nuestra sociedad fue la bajísima prioridad atribuida a la inversión en educación pública por todas las administraciones democráticas de los últimos años. En particular fue notable la retracción del Estado en el financiamiento de la educación pública superior.
Esto obligó a las universidades públicas, entre ellas la de Buenos Aires, a cubrir el creciente bache del financiamiento mediante la generación de importantes recursos propios, a partir del esfuerzo adicional de su gente, y mediante un durísimo ajuste y optimización del gasto, que nosotros sí hicimos según surge de un sencillo análisis comparativo de nuestras cifras que son públicas.
Quedará también claro que, en este contexto de escasez la Universidad de Buenos Aires está protagonizando, a partir del esfuerzo esperanzado de su gente, una de las épocas más brillantes y prolíficas de su historia. Con este presupuesto público insuficiente y decreciente año a año, estamos atendiendo, sin menoscabo de la calidad, a un número creciente de estudiantes, que ha aumentado abruptamente en los últimos años a partir de la crisis de empleo. Al mismo tiempo venimos obteniendo resultados muy importantes en materias tales como mejoramiento de la calidad, reformas de la oferta de estudios de grado y posgrado, con creación de un significativo número de nuevas carreras, construcción y habilitación masiva de aulas, laboratorios y talleres (que sigue resultando insuficiente al igual que el equipamiento) y un impresionante incremento de la actividad de investigación científico-tecnológica y de sus resultados.
Todo esto con un presupuesto decreciente cuya ejecución ha sido en estos años inferior, en términos reales, al de 1982. Entonces teníamos 100.000 estudiantes. Ahora tenemos 250.000.
Con este marco, sin embargo, la gestión que encabezo y que culmina en el próximo mes de marzo, entregará a los sucesores que designe la Universidad, una hacienda económicamente sana y financieramente cómoda en términos de la liquidez expresada en depósitos en bancos. Esto es así a pesar de que el Estado Nacional le debe solo por el año 2001 la suma de 23 millones de pesos que están impagos de un presupuesto que ya había sido recortado en una cifra similar, y que el PAMI debe muchos meses de facturación a nuestros hospitales universitarios que, no obstante siguen prestando servicios que representan el 16% de las prestaciones de salud de la ciudad. A pesar de la falta del regular envío de fondos por parte del Estado mantenemos al día las remuneraciones de nuestro personal.
Por todo ello señor Director, cuando se hable de "maltratada Universidad de Buenos Aires" valdrá la pena tener en cuenta que el peor maltrato es el de la falta de reconocimiento y de apoyo, el de las mentiras y las verdades a medias y el de la postergación del interés general por el faccioso que parece potenciarse en tiempos electorales. Ahora sí los hechos. No es verdad que el Rector recabara una suerte de autorización de su Vicerrectora para proceder a hacer tres designaciones. Tampoco es verdad que existiera negativa de la mencionada colaboradora para una autorización que nunca fue necesaria. Tampoco es verdad que se haya hablado alguna vez de tres designaciones. Solo una de dichas supuestas designaciones refiere a un contrato que existe. Es verdad que he contratado al licenciado Facundo Ramos. Lo considero necesario para tareas institucionales en nuestra universidad. Al respecto, le recuerdo que el Licenciado Ramos desempeñó hasta hace un año atrás el cargo de Secretario de la Universidad de Buenos Aires nombrado por su Consejo Superior.No es verdad que se "aguarde la finalización de trámites rutinarios para designaciones similares de Lautaro García Batallán y de Luciano Olivera". Y no es verdad porque esos trámites y esas designaciones nunca existieron.
En el marco de la puja electoral que se avecina en la Universidad aparecen varios potenciales candidatos. Cada uno de ellos, sin excepciones, representarían en caso de ser electos, motivo de satisfacción y orgullo para la universidad y el país. La comunidad universitaria elegirá entre ellos haciendo una suerte de balance de virtudes y defectos, de aciertos y de errores. Las declaraciones origen de esta cuestión constituyen a mi juicio un error de alguien que aspira legítimamente a reemplazarme.
No ayuda, señor Director, vincular las consecuencias aisladas de este error con la futura discusión del presupuesto universitario.El esfuerzo de docentes, no docentes, estudiantes y graduados, que es donde debe buscarse la clave de los logros antes descriptos (y poco reconocidos desde los medios de comunicación) no merece este nuevo injusto ataque. El país no merece una nueva postergación.
Saludo a usted atentamente.
Oscar Shuberoff
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